175. Es hora de que conozcáis toda la verdad.
—Ravel… ¿Cómo es posible que tú estés aquí?— preguntó el alfa tomándolo de su camisa.
Ravel no entendía muy bien lo sucedido había estado como en una especie de limbo observando todo desde el interior del cuerpo de Barack, eran el mismo, compartían la misma alma y a su vez eran personas independientes. Uno había vivido demásiado, el otro era a penas un cachorro en el cuerpo de un adulto.
— No creo que pueda quedarme mucho tiempo, o podría hacerle daño a Barack— aseguró Ravel con preocupación mi