146. No confío en él.
—Deja de pensar como humana, Audrey. Las leyes de los lobos están lejos de las leyes humanas —sentenció Joel, reforzando la idea de que el mundo de los lobos era diferente y que era necesario seguir sus propias reglas para proteger a sus seres queridos.
Bleid se encontraba confundido en ese momento, no tanto por sus propias emociones, sino por aquello que mantenía oculto el vínculo entre él y su luna.
Cada vez que intentaba acceder a él, solo podía percibir brumas, una presencia extraña que se