115. Se quieren llevar al príncipe.
"Barack", respondió con rapidez, y las risas se volvieron más intensas. Incluso el reflejo en el agua empezó a reírse de él.
"Pero ese no es quien siempre fuiste", dijo la voz profunda en su mente, y la risa cesó de inmediato.
Barack intentó concentrarse en su entorno para detectar de dónde provenía el sonido, pero todo lo que pudo escuchar fue un silencio profundo y perturbador. De repente, una ráfaga de viento sopló en su dirección, lo que le hizo estremecerse. Parecía que algo o alguien se a