111. Por favor, hijo, detente
El vampiro se sorprendió ante la súbita aparición del lobo negro. No esperaba que un simple, joven y solitario lobo tuviera la habilidad de realizar una emboscada contra él. Barack era un lobo inteligente y fuerte, con una determinación férrea y un instinto preciso. Había estado vigilando cada movimiento del vampiro desde hacía días, esperando el momento oportuno para atacar.
Cuando Barack recuperó la campanilla, el vampiro se levantó y rugió de furia. Su piel pálida y fría chispeó y se encendi