95. DECISIONES IMPORTANTES
KAESAR:
Habíamos regresado a la montaña, un lugar que pertenecía a ambos territorios. No dejé que Kaela aullara a mi lado para no alertar a cada manada de que estaba viva; era mejor que siguieran creyendo que había muerto. Que temblaran al saber que yo, el último Alfa Real, buscaba justicia.
Mi lobo, Kian, rugía impaciente dentro de mí, sediento de venganza. Sentía cómo sus garras arañaban mi interior, exigiendo salir y destrozar a todos los que nos habían traicionado. Pero no. Esta vez neces