—No me agrada tu actitud, teníamos un trato, y yo lo he cumplido.
Él la miró de lado, con una sonrisa que no le llegó a los ojos.
—Creo que quiero renegociar los términos.
Paula se aclaró la garganta.
—Clari, ¿quieres otro trago?
—No, estoy bien —respondió ella, sin quitarle los ojos a Gonzalo.
—Parece que se te subió algo... no sé si el alcohol o la testosterona ajena —agregó Paula con sarcasmo.
Gonzalo lanzó una mirada fulminante a Paula, pero ella le sostuvo la mirada, desafiante. Clara agra