Las luces eran tenues, el ambiente animado y los cócteles fluían con la ligereza que da el fin de semana. Clara estaba sentada junto a la barra, entre Paula y Martina, removiendo su bebida con la pajilla sin muchas ganas. Llevaba puesto un vestido negro sencillo pero favorecedor, que sus amigas habían aprobado con entusiasmo excesivo.
—¿Le vas a escribir? —preguntó Paula, con una ceja levantada y la copa de margarita medio vacía en la mano.
—No sé —murmuró Clara, con el celular en la mano, la v