La oficina olía igual que siempre: café recalentado, papel y aire acondicionado demasiado fuerte para la hora que era. Y aun así, todo se sentía distinto. Crucé la puerta con el bolso colgado del hombro y esa sensación incómoda de estar volviendo a un sitio que conoces de memoria… después de haber vivido algo que ya no encaja del todo con él.
Respiré hondo antes de entrar del todo.
No iba a pasar nada raro. No tenía por qué. Seguíamos siendo las mismas personas, en el mismo lugar, haciendo el m