POV HERNÁN
El sonido del motor es lo único que se escucha en el interior del auto. El ambiente está tenso, cargado de una preocupación latente que nadie dice en voz alta, pero todos sentimos. Clara se quedó dormida, su respiración es tranquila, aunque su piel sigue un poco pálida. Su cabeza descansa contra la ventanilla, y cada tanto su cuerpo se sacude levemente, como si aún estuviera lidiando con los restos del dolor que la atacó hace unos minutos, pero no solo fue ella. Yo también lo sentí.