POV HERNÁN
La luna ilumina el bosque mientras caminamos de regreso a la casa de la manada, y aunque normalmente me sentiría en paz bajo la noche, algo en el aire se siente distinto. Clara camina a mi lado, con su mano entrelazada con la mía, y puedo sentir su cercanía, su presencia, todavía electrizada por el momento que acabamos de compartir. Sin embargo, esa calma empieza a disiparse a medida que avanzamos.
Lyke, dentro de mí, se pone alerta de inmediato. Mis sentidos se agudizan, y noto que