POV CLARA
Mis pies no dan más, así que me quito los tacones en el auto mientras Hernán conduce de regreso a casa. Suelto un gemido de alivio y él me mira de reojo, pero sus ojos están llenos de deseo.
Estuvimos toda la noche calentando el ambiente, y no aguanto las ganas de llegar y tenerlo dentro de mí. Siento mi centro palpitando con cada segundo que pasa y creo que él puede oler mi excitación.
Al fin llegamos a su casa, y él baja rápidamente para ayudarme a salir del auto sin tener que tocar