Capítulo 23. ¿Una batalla a muerte?
Era tan inevitable necesitarlo, tan urgente la pasión, que casi dolía bajo la piel.
Estaba metida en un triángulo que trastornaba demasiado su cerebro racional humano, ese del que siempre se había enorgullecido, pero que para su parte animal, influenciada por la Luna, era normal y natural.
Estaba tan destinada a ser la compañera de Erik como la de Gabriel y eso… era enloquecedor para la mujer que había en ella. Había crecido lejos de todo conocimiento sobre su propia naturaleza lobuna, ocultánd