Capítulo 22. Regresaste por mí...
La mujer saltó de la cama en estado de completa alerta.
Había escuchado los ruidos a la distancia y percibido la alarma en sus guardias.
Algo pasaba en el exterior de la casa en la que era prisionera y sólo tenía una alternativa.
Aún estaba débil por sus días inconsciente y no había comido nada, apenas estaría hidratada, suponiendo que en su estancia en el hospital hubiera recibido suficiente suero, ya que allí no estaba conectada a nada, pero transformarse era la mejor opción, ya sea que tuvi