Capítulo 17. Unión salvaje.
Selena se levantó de la cama y se vistió.
A pesar de todo lo que había pasado, las horas de sueño habían sido más que suficientes para sentirse perfectamente, como si todo el secuestro no hubiera sido más que un sueño.
Uno en el que un extraño licántropo blanco había derrumbado su realidad.
A medida que descendía por las escaleras y se acercaba a la puerta de su solitaria mansión repleta de muebles y decoraciones de madera, el aroma se intensificó.
Supo quién era, antes incluso de abrir.
Gabrie