Capítulo 16. Liberación.
-¿Es ese? ¿El que te llama?
Erik no se veía nada feliz.
Aún cuando su mente tenía las prioridades claras, cada fibra de su cuerpo clamaba por un enfrentamiento a muerte para quedarse con Selena.
Ningún híbrido sería rival para él.
Pero la mujer tenía razón, y los golpes en la puerta se repitieron urgentes.
El hombre, acomodó su cabello blanco revuelto y, aún desnudo, abrió la puerta.
Ella escuchó las voces.
-Tenemos que irnos, señor. El sitio ya no es seguro. No queremos dejar rastros.
La voz d