44. ¿Está embarazada?
Bajo el radiante sol de la mañana, Amir y Said compartían un desayuno en el apacible jardín de la mansión. El rumor de las hojas susurraba la ausencia de Irina, arrebatada de su lado justo en ese lugar en el que estaban
— No puedo entender cómo pudieron entrar en la casa sin que nadie se diera cuenta —murmuró Amir, con la mirada perdida en el horizonte que se extendía ante ellos.
Said, con la taza de café entre las manos, compartía la inquietud de su hermano. El rostro ceñudo reflejaba la grave