32. ¿Amir, a dónde vas?
Amir salió de la limusina con paso firme y se quedó en silencio observando la casa que alguna vez llamó hogar, más bien era un palacio que una casa.
Su mente era un torbellino de recuerdos y emociones mientras contemplaba la imponente fachada. Cada rincón de aquel lugar guardaba una historia, algunas llenas de felicidad, pero otras teñidas por el dolor y traición.
Mientras Irina descendía del vehículo, su semblante reflejaba una tristeza apenas contenida. Cuando intentó acercarse a Amir en un g