Sin sospechar que su más acérrimo enemigo lo había visto en la televisión, Steve Lonergan terminó su improvisado discurso y se dirigió a su asiento de nuevo, Ronald lo felicitó y luego todos se pusieron de pie para disfrutar de un brindis por la pieza encontrada y por el dueño.
Luego de ello el Gerente de la casa Sotheby 's se dirigió de nuevo a la audiencia desde el pequeño podio para suplicarles que pasaran a la sala de subastas para comenzar la subasta donde habrían algunas piezas interesant