—Entonces eso quiere decir que te van a aliviar el trabajo, ¿no Luc? —le dijo Steve.
—Así es, jefe —le dijo con cara de preocupación— Ya las ojeras me van a llegar a la quijada, pero no puedo dejar de vigilar tanto a la señorita como a la casa, no sabemos qué esperar de esos sujetos. Parece que tienen la idea fija de secuestrar a la señorita Bridgette.
—Pero eso es absurdo, Luc —dijo Bridgette quien no estaba convencida de que eso fuera lo que querían hacer— No soy nadie importante como para qu