Steve entró en la habitación, buscó el bolso que había llevado esa noche y comprobó las horas de los dispositivos que había dejado, podía operarlos por control remoto, pero era necesario estar en un radio de doscientos metros por lo que los puso para estallar en secuencia de horas.
Buscó unos binoculares y salió a la balaustrada del amplio balcón, allí se puso a observar hacia un aparte de la ciudad después de consultar el mapa en la aplicación de su teléfono móvil, había marcado cada uno de lo