Zara
El reloj marcaba a las 11:45 cuando escuché pasos acercarse al otro lado de la puerta estaba sentada en el borde del sofá con la bata blanca de baño ajustada a la cintura el cabello a un húmedo cayendo en ondas sobre mis hombros me habían dicho que vendrían a peinarme y maquillarme como si fuera un maniquí más que necesitaba presentación, pero no era eso lo que realmente me tenía inquieta estaba esperando a la mujer que según él ama de llaves sería la encargada de diseñar y armar un guard