CAPÍTULO 229
Un juicio de secretos
El pasillo del hospital estaba inusualmente silencioso, pero los tacones de Linda lo cortaban como una cuchilla. Cada paso reflejaba su frustración, su ira, su negativa a aceptar la derrota.
Había interrogado a una enfermera tras otra.
Había amenazado, gritado, exigido.
Nada.
Todos la negaban.
Todos repetían lo mismo:
"No sabemos de quién habla, señora".
Pero Linda sabía —oh, sí, sabía— que alguien mentía.
Su pecho subía y bajaba con fuerza mientras caminaba p