Capítulo 355
Entre la Certeza y el Miedo
El pasillo fuera de la sala se sentía más frío que antes.
No físicamente —no, el aire era el mismo—, pero algo había cambiado. Un peso lo oprimía todo, invisible pero inconfundible, como si el edificio mismo contuviera la respiración.
Vivian estaba sola junto a la ventana, con la espalda apoyada en la pared. El cristal estaba fresco contra su piel, asentándola como ningún otro objeto podía.
Más allá, el cielo se cernía gris y apagado, ni amenazante ni re