CAPÍTULO 228
La enfermera se convierte en una amenaza
El pasillo finalmente quedó en silencio, pero el silencio no era pacífico.
Era pesado... opresivo... sofocante.
Todas las enfermeras que habían pasado junto a Linda antes mantenían la cabeza baja, evitando su mirada ardiente.
Aunque se había alejado, su presencia aún persistía como una sombra de la que ninguna podía escapar.
La enfermera que acababa de mentir por Vivian se quedó de pie en la esquina un momento, con el corazón latiendo doloro