Capítulo 20
Sombras a plena luz del día
La ciudad nunca era la misma cuando caminabas en lugar de ir en coche. Cada bocinazo, cada desconocido que pasaba, cada sombra en movimiento prometía un secreto.
Esa mañana había salido a tomar el aire, aire de verdad, no el silencio artificial del ático de Dominic ni el silencio fingido de los pasillos de nuestra oficina. Así que caminé. Sin chófer. Sin tacones. Solo yo y las aceras rotas.
Me sentía intranquila desde que Grayson me había abordado frente