Capítulo 20
Sombras a plena luz del día
La ciudad nunca era la misma cuando caminabas en lugar de ir en coche. Cada bocinazo, cada desconocido que pasaba, cada sombra en movimiento prometía un secreto.
Esa mañana había salido a tomar el aire, aire de verdad, no el silencio artificial del ático de Dominic ni el silencio fingido de los pasillos de nuestra oficina. Así que caminé. Sin chófer. Sin tacones. Solo yo y las aceras rotas.
Me sentía intranquila desde que Grayson me había abordado frente al coche. Su voz seguía resonando en mi cabeza como un disparo demasiado cerca del corazón. Necesitaba moverme, pensar. Y, sobre todo, necesitaba sentir que aún tenía algo que perder en la vida.
La autopista zumbaba frente a mí. Mantuve las gafas de sol puestas, la cabeza gacha, esperando que nadie me reconociera. Pero la esperanza es engañosa, y el destino, cruel.
—¿Vivian?
Me quedé paralizada.
La voz sonó dubitativa al principio, insegura. Me giré y vi a una chica de mi edad a unos pasos de d