Capítulo Ocho – Secretos y Sombras
(Punto de vista de Liana)
Cerré la puerta tras de mí y me apoyé en ella, temblando. En cuanto me quedé sola, todo lo que había contenido para la noche se derrumbó. Sentí una opresión en el pecho, la garganta me ardía y las lágrimas me llenaron los ojos. Me dejé caer en el borde de la cama, cubriéndome la cara con las manos.
¿Por qué? ¿Cómo pudo pasar esto? ¿Embarazada… del hijo de mi guardaespaldas? La idea me revolvió el estómago y me dio vueltas la cabeza. A