Capítulo Veinticinco — Perdida, pero aún respirando
(POV de Liana)
En el momento en que salí del hospital, no miré atrás.
El aire fresco golpeó mi rostro, trayendo consigo el olor a lluvia y tierra mojada. Mis piernas temblaban, pero me obligué a seguir caminando. Ni siquiera sabía a dónde iba, solo sabía que no podía quedarme allí.
Si Adrián me veía otra vez… no sabía lo que haría.
Verlo en el hospital — el asombro en sus ojos, el dolor, la confusión — me destrozó por dentro. Quise correr haci