Capítulo Veintiséis — La Huida que Me Enfurece
(Dante’s POV)
Me levanté de mi silla, frunciendo el ceño mientras recorría la habitación con pasos rápidos. La sensación de incomodidad no me dejaba en paz. Algo estaba mal. Liana… no estaba en su cuarto.
—¿Dónde está? —pregunté con voz firme a uno de mis guardias que estaba cerca.
—Señor… no la hemos visto —respondió, intentando sonar seguro, pero su voz traicionaba la duda.
Fruncí el ceño aún más. Mi instinto me decía que no podía estar lejos. Me