CAPÍTULO 137
Linda llama a Vivian directamente
Caminaba de un lado a otro por la sala, con el teléfono tan apretado en la mano que me dolían los nudillos. La tenue luz de la lámpara de araña se extendía por las paredes, proyectando sombras que danzaban con cada movimiento. Sentía el pecho pesado, sofocante, y mis pensamientos eran una tormenta que ya no podía controlar.
El teléfono volvió a sonar. Un número privado apareció en la pantalla. Se me heló el corazón. Dudé, con el pulgar sobre el bot