CAPÍTULO 138
La Trampa de la Seducción en el Hotel
Grayson llegó al hotel con una opresión en el pecho que casi le impedía respirar. La noche era fría, el viento le azotaba la cara como si le advirtiera que no entrara. Aun así, se obligó a seguir adelante; cada paso resonaba con el peso de todo lo que estaba arriesgando: su matrimonio, su reputación, su cordura.
Se detuvo en la entrada.
Por un instante, deseó poder dar marcha atrás, correr a casa, caer a los pies de Vivian y confesarlo todo: cada mentira, cada error, cada miedo.
Pero la vida ya lo había empujado demasiado hacia este caos.
Y Linda se había asegurado de que el camino que había dejado atrás ardiera.
Respiró hondo, se tranquilizó y entró en el hotel.
Las luces del vestíbulo se reflejaban en los azulejos pulidos, pero no calmaron la tormenta que sentía en su interior. Se dirigió directamente al ascensor, sin apenas notar a la recepcionista que lo recibió. Su mente estaba llena de un solo pensamiento:
Acabar con esto. De a