Capítulo 28
La llamada que lo cambió todo
La luz del sol que se filtraba por la ventana esparcía rayos dorados sobre el suelo color crema del salón. Dominic y yo habíamos disfrutado de una mañana tranquila por primera vez en meses. Sin abogados. Sin acosador. Sin discusiones en voz baja. Solo un desayuno en el patio y risas suaves mientras comíamos huevos revueltos.
Era demasiado tranquilo para durar.
Estaba acurrucada en el sofá con una taza caliente en la mano cuando el teléfono de Dominic empezó a vibrar sobre la mesilla. Bajó la mirada, con desgana al principio, hasta que vio el nombre en la pantalla.
—Es ella —gruñó.
Me incliné hacia delante—. ¿Quién?
—La madre de Grayson —respondió, extendiendo la mano lentamente para contestar—. Me está llamando.
Un escalofrío me recorrió la espalda. No la habíamos visto desde aquella pelea en la mansión Rosemond. No desde aquella noche en que nos preguntó a los tres qué queríamos. No desde que le dije que lo pensaría.
¿Y ahora me llamaba?
Dom