Capítulo 27
Cortes de Papel y Juegos de Poder
El sobre en mi mano pesaba engañosamente poco.
Pero su contenido podía hacer temblar los cimientos del imperio familiar.
Viajábamos juntos en el coche de Dominic; la actividad matutina de la ciudad se desvanecía entre la bruma de rascacielos grises y un silencio tenso. Mis dedos jugueteaban con la esquina del sello del sobre, con los nudillos blancos. Apenas podía quedarme quieta. Era como si todo lo que habíamos soportado —los rumores, las peleas, las amenazas, las lágrimas— nos hubiera conducido a este momento.
Un simple papel podía destruir el vínculo que Grayson había construido en torno a mi vida.
Y aun así... sentía un nudo en el estómago.
—¿Estás bien? —La voz de Dominic era suave, pero intensa.
Me giré hacia él; sus ojos preocupados se encontraron con los míos—. No lo sé —dije con sinceridad—. Se siente... irreal. Como si estuviera a punto de incinerar algo sagrado.
Su mano se extendió y tomó la mía. Cálida. Firme. Tranquilizadora