Capítulo 27
Cortes de Papel y Juegos de Poder
El sobre en mi mano pesaba engañosamente poco.
Pero su contenido podía hacer temblar los cimientos del imperio familiar.
Viajábamos juntos en el coche de Dominic; la actividad matutina de la ciudad se desvanecía entre la bruma de rascacielos grises y un silencio tenso. Mis dedos jugueteaban con la esquina del sello del sobre, con los nudillos blancos. Apenas podía quedarme quieta. Era como si todo lo que habíamos soportado —los rumores, las peleas,