Capítulo Quince — La Furia de Su Madre
(Punto de vista de Adrian)
En el momento en que la palma de mi madre impactó mi rostro, el sonido resonó por toda la sala.
Por un segundo, ni siquiera sentí dolor, solo la conmoción.
"Madre...", comencé, pero me interrumpió; sus ojos ardían de rabia y algo aún más profundo.
"¿Te atreves a traer a un DeLuca a esta casa después de lo que le hicieron a tu padre?"
Sus palabras fueron más fuertes que la bofetada.
Liana se quedó paralizada a mi lado, con la boca ligeramente abierta, sus ojos buscando los míos con confusión.
Pude ver el miedo creciendo en ella, las preguntas ya formándose en sus labios.
No aquí. No delante de todos.
"Liana, ven conmigo", dije en voz baja, tomándola del brazo con suavidad. Me siguió sin decir palabra, demasiado aturdida para resistirse.
La llevé arriba, a una de las habitaciones de invitados, cerrando la puerta tras nosotros. Aún podía oír la voz de mi madre resonando en el pasillo: baja, furiosa, temblando de dolor.
Lia