Capítulo 24
Humo bajo el agua
La foto seguía en mi mano. Arrugada. Temblorosa.
Había llegado en un sobre marrón, deslizado por debajo de la puerta cuando estábamos en la cocina. Dominic la cogió primero, frunciendo el ceño, hasta que sus ojos se posaron en la foto. Me la entregó en silencio.
Éramos nosotros. En la casa del lago. De pie a la orilla del agua esa mañana, descalzos, riendo.
Alguien nos estaba esperando... aquí.
Un mensaje garabateado con rotulador rojo la cubría:
«Puedes huir. Pero estamos más cerca de lo que crees».
Se me heló la sangre.
«Nos han seguido la pista», susurré, con las manos temblorosas. «Nos han seguido la pista hasta aquí...»
Dominic arrebató la foto y la miró fijamente, con los dientes apretados, una tormenta rugiendo en su mirada. Había estado tenso desde la primera carta en la ciudad, pero ahora... era letal. Un silencio sepulcral. —No dejaré que te vuelvan a tocar, no va a pasar —prometió en voz baja.
Quería creerle. Necesitaba creerle. Pero el miedo m