Capitulo 77
Me desperté lentamente, todavía sintiendo la calidez de su cuerpo a mi lado. La luz tenue de la habitación entraba por las cortinas, y por un instante todo parecía un sueño… un sueño que finalmente se había hecho realidad. Él estaba ahí, dormido, respirando profundamente, tan hermoso, tan mío en ese momento.
No podía evitar sonreír. Finalmente, después de tanto esperar, de tanto planear, de tanta lucha silenciosa, lo había logrado. Por fin habíamos compartido algo que no era solo físico… era mío, nuestro, un momento que siempre había deseado. Sentí una satisfacción intensa, una mezcla de triunfo y alegría que me recorría todo el cuerpo.
Me incliné ligeramente hacia él, observando cada detalle: su frente arrugada suavemente por el sueño, la curva de sus labios, el pecho subiendo y bajando al ritmo de su respiración. No podía creerlo, no podía creer que esto realmente había pasado. Mis pensamientos volaban, mezclándose con planes y fantasías… y un pensamiento particularmente