Capítulo 41 — Confesiones Nocturnas
POV de Liana
La casa estaba en silencio cuando llegué. Las luces suaves del pasillo daban una sensación de calma que, sin embargo, no alcanzaba a tocar mi corazón. Apenas crucé la puerta, vi a Adrián esperándome en la sala. Su mirada se iluminó por un instante al verme, pero yo no tuve fuerzas para fingir una sonrisa.
—Liana… —dijo suavemente, con una voz que sonaba cansada pero preocupada.
No respondí. No podía. Tenía tantas cosas en la cabeza, tanto peso en