Capítulo 41 — Confesiones Nocturnas
POV de Liana
La casa estaba en silencio cuando llegué. Las luces suaves del pasillo daban una sensación de calma que, sin embargo, no alcanzaba a tocar mi corazón. Apenas crucé la puerta, vi a Adrián esperándome en la sala. Su mirada se iluminó por un instante al verme, pero yo no tuve fuerzas para fingir una sonrisa.
—Liana… —dijo suavemente, con una voz que sonaba cansada pero preocupada.
No respondí. No podía. Tenía tantas cosas en la cabeza, tanto peso en el pecho, que solo quería desaparecer. Caminé directo hacia mi habitación, evitando mirarlo. Sentí su mirada detrás de mí, esa mezcla de confusión y dolor, pero no podía detenerme. Si lo hacía, tal vez terminaría llorando.
Entré a mi habitación, me senté en la cama y respiré hondo. Mis manos temblaban ligeramente. Todo el día había sido un infierno. Mimi no solo me había humillado otra vez, sino que también había hecho que todos en la oficina se burlaran de mí. Cada palabra suya me dolía más qu