Hoy tengo excelentes noticias.
Emma dejó caer la cabeza contra el respaldo del asiento y tomó una bocanada de aire más profunda de lo normal, como si con eso pudiera acomodar todo el desorden que llevaba dentro.
¿Cómo iba a ser dura con Dante?
Imposible.
Le bastó verlo entrar por esa puerta, apoyado en el bastón pero con la mirada viva, con esa determinación silenciosa de quien se niega a seguir siendo definido por una tra