C170: Esta vez no habrá escapatoria.
El fin de semana quedó atrás y Nadia retomó su rutina sin contratiempos. Volvió al instituto, pasó varias horas frente a sus lienzos como solía hacerlo, y hasta salió a almorzar con Giovanni con total tranquilidad. Rowan le había prometido que se controlaría, que no volvería a mostrar sus celos delante de él, y aunque le resultaba difícil cumplirlo —porque en el fondo seguía convencido de que Giovanni sentía algo por Nadia—, se estaba esforzando en mantener esa promesa.
Aquella tarde, Rowan y N