—¿Necesitas ayuda?
—Deben estar comiendo, así que ven conmigo más tarde para saludarlos.
—Bien.
A Lorena no le importaba que Elena utilizara su estatus para acceder a recursos, se suponía que las amigas se ayudaban mutuamente.
Además, ambas tenían sus intenciones al descubierto, no podía herir sus sentimientos.
Lorena lo siguió hasta una sala de aspecto más bajo.
La sala estaba llena de humo y había bastante gente dentro.
Lorena se quedó mirando ligeramente.
Omar giró la cabeza y susurró: —Estos