Lorena dio un sorbo a su café, de momento estaba de mucho mejor humor.
—Sr. Cuesta, no sabes nada de relaciones públicas, ¡es mejor que no te metas!
—¿Lo entiende Alfreda? ¿Qué le da derecho a meterse? —dijo Santiago con rabia.
—Lo sé, ella tiene relación, aunque no sé qué tipo de relación tiene con ustedes, yo llegué a donde estoy por mi capacidad.
—Si haces esto, tarde o temprano la empresa se hundirá, ¡cuando llegue el momento ni siquiera podrás arrepentirte!
El rostro de Lorena se hundió lig