Lorena volvió a su habitación y videollamó a José.
Ella no dijo nada de que Fernando no la ayudaba, solo que todo iba bien.
A José entonces se le cayó el corazón a los pies.
—¡Ten cuidado con todo, en cuanto intuyas algo malo, huye, no seas tonta ahí!
—¡Entiendo!
Lorena se rio y habló un rato más con Fiona antes de colgar para darse un chapuzón.
Ella no contestó a ese texto, como Urso había pretendido.
No podía mostrar ansiedad, para evitar que se encontrara en una situación pasiva.
Al menos ten