Nada más entrar por la puerta de la fábrica, reinaba un silencio absoluto en el interior.
En un instante, sintió el peligro a su alrededor y se puso inmediatamente en guardia.
Sin esperar a que se diera la vuelta, alguien se le acercó con saña por detrás.
El palo, casualmente, le golpeó en la cabeza.
Juan se desmayó.
En medio del coma, muchas imágenes rotas recorrieron la mente de Juan, como si intentara compensar los tres años que le faltaban.
La realidad de las escenas que realmente exis