Nada más entrar, el hombre se comportaba de forma elegante y reservado.
Sus ojos, que parecían mar profundo, se posaron justo en Lorena, y terminaron con una suave inclinación de cabeza.
La multitud no se había percatado de este pequeño detalle.
Lorena dio un ligero respingo e inmediatamente retiró la mirada, mirando la información relativa a los antecedentes de aquel hombre.
El Grupo Ruiz se iba bien en el extranjero, con misterioso fondo. Polo Ruiz acababa de llegar a ser el cabeza del grupo,