El médico también conocía la importancia de la situación, después de todo, era el primer hijo de la familia López, y no se atrevía a tomárselo a la ligera.
En cuanto el médico se marchó, Diego le siguió a hacer el papeleo.
La mirada oscura de Juan se posó en los de Susana.
Susana apretó los labios y dio un sollozo:
—Tiene fiebre alta desde esta tarde, no contestas cuando te llamo, los internautas me están maldiciendo, tengo miedo de que hagan daños si salgo con el bebé, por eso no me atrevo a ll