Juan frunció las cejas, mostrando la inquietud y depresión durante un instante en el ceño, sin embargo, aun conteniendo sus emociones, se lo explicó a Lorena:
—Cuando la opinión pública te atacó, fue una decisión no autorizada del departamento de relaciones públicas, no tiene nada que ver con ella.
La última vez te atropelló con su coche, la policía ya dictó sentencia, fue detenida y multada. Ya ha sido castigada, pronto iré al extranjero, Lorena, olvídalo.
El pasillo estaba silencioso, el ambie