Lorena encontró a Emma muy graciosa. Era de mente simple, le entraba el pánico cuando las cosas iban mal y hacía cosas un poco imprudentes, pero de una forma simpática.
Sonrió y miró a Emma, —Me gustas bastante, no uses este pintalabios en el futuro, no te sienta bien, te oscurece la piel
Hablaba con sinceridad, ella y Elena solían hablar sin rodeos.
Emma se señaló los labios como si estuviera impresionada, —¡Este es el color de pintalabios más atractivo para los hombres!
Se cubrió el pecho