Antes de que Lorena pudiera decir nada más, Elena no pudo evitar tirar a Lorena atrás y mirar con desprecio a Luis y a la mujer, hablando sin ningún rencor:
—Es un escándalo conocido por todos, ¿y aún tienes miedo de que la gente lo sepa?.
Mariana, al lado de Luis, se tembló de miedo, apretó los labios y bajó la cabeza, aparentemente avergonzada.
Luis se paró frente a ella y miró a Elena, con la depresión asomando en su frente:
—¡Elena, será mejor que seas educada.
Elena hizo una sonrisa desafia