Pensó que ella era dósil y débil pero fue él mismo el que recibió la lección.
Luis casi no podía contener su ira, las comisuras de sus labios se crisparon ligeramente, su cuerpo estaba inconscientemente rígido.
Juan se quedó completamente en silencio.
Sin hablar, se podía sentir la frialdad y el escalofrío de la otra parte en el teléfono.
Luis no pudo evitar apretar los dientes, unas cuantas emociones complejas cruzaron sus ojos al darse cuenta de que Juan había permanecido en silencio durante d