Santorini era el lugar mas hermoso que sus ojos avellanos jamás antes hubiesen visto. Siendo solo una chica humilde de un pueblito sencillo, jamás se imagino viajando a lugares tan maravillosos, y aunque aquella no era la mejor de las circunstancias, sí que admiraba la hermosura del paisaje. Un mar de zafiro y hermosas calles empedradas y revestidas de blanco, tejados celestes y flores multicolores que llenaban tambien las encantadoras plazoletas, la habían enamorado en ese primer instante que