Aquella boda sencilla y de ensueño, había sido mas de lo que Emma había soñado. Finalmente, después de ser llamada por el nombre de su hermana gemela una y otra vez, estaba casada con su amado Dante siendo ella, siendo solamente Emma y no Helena. Aquello, además, no era todo lo hermoso de aquella tarde casi noche, si no, el ver a su amado Dante caminando, aun a pasos ligeramente torpes, pero finalmente caminando. Dante le había explicado que su tratamiento estaba funcionando, y aunque aún no lo